Adrián Chavarría Espinosa /
El cese de Marx Arriaga Navarro de la dirección de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública, es una situación con múltiples lecturas donde, lamentablemente para el autollamado movimiento de la cuarta transformación, al demostrarse que gran cantidad de designados incumplieron con las responsabilidades para lo que fueron contratados, fallaron al no servir adecuadamente a todos los mexicanos y, en este caso, a estudiantes.
De acuerdo con la forma de pensar de Andrés Manuel López Obrador, para definir quienes deberían integrarse a la administración pública federal deberían cumplir con dos requisitos: 90% lealtad y 10% conocimiento. De esta forma, argumentaba, se buscaba evitar la corrupción que, según él, se había presentado en los anteriores gobiernos “neoliberales”.
Sin embargo, esta práctica no resultó efectiva, ya que existieron múltiples pruebas de corrupción, donde lo más grave sucedió en Segalmex (Seguridad Alimentaria Mexicana), organismo creado en 2019, donde se registró un fraude superior a los quince mil millones de pesos. Si bien más de 25 personas han sido vinculadas a proceso, el responsable principal, Ignacio Ovalle, fue protegido con otro nombramiento oficial.
Y en el caso de Arriaga Navarro su despido era una situación que ya se esperaba desde hacia tiempo no solo por su pésimo desempeño como director de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), también por afirmar sentirse como muy orgulloso y responsable la elaboración de los nuevos libros de texto gratuitos, a los cuales calificó como necesarios para impulsar la Nueva Escuela Mexicana (NEM),
Pero esos textos fueron señalados por contener múltiples errores conceptuales y en datos específicos. Incluso, la propia SEP admitió once casos en libros de primaria en el documento “Algunas precisiones a los libros de texto gratuitos”, entre ellos destacan la fecha de nacimiento de Benito Juárez y la mención de que el español es la lengua oficial de México. En la edición de noviembre de 2023 de la revista “Letras Libres”, se citaron otros 47 casos más entre errores, omisiones y distorsiones en los contenidos de la materia de Historia.
Además, existió un conflicto legal con Lorenzo Córdova, expresidente del Instituto Nacional Electoral (INE), cuando en 2023 en el libro “Proyectos Comunitarios” de sexto año, al analizar la discriminación en México, citaba al entonces funcionario electoral de haberse mofado de representantes de naciones originarias, al recordar un ilegal audio filtrado en 2015, donde Córdova imitaba burlonamente la forma de hablar de un líder indígena chichimeca.
Aunque esa acción fue calificada por Arriaga Navarro como un acto de “justicia histórica” y parte de una “batalla cultural”, en agosto de 2025 la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, otorgó un amparo definitivo a Córdova, al resolver que la SEP transgredió el derecho al honor y el contenido no era objetivo, sino buscaba estigmatizarlo. Por lo tanto, se ordenó eliminar su nombre y las alusiones directas a su persona de las futuras ediciones de los libros de texto y de las versiones digitales, lo cual sucedió hasta 2025.
Incluso llegó al grado de afirmar que “leer por goce es un acto de consumo capitalista”; subrayó que quienes leen por diversión son personas “automatizadas” por el mercado y que la lectura debe ser, ante todo, una acción emancipadora, lo cual le generó más críticas negativas.
Pero no fueron los únicos casos donde Marx Arriaga estuvo en la polémica: fueron públicas sus descalificaciones en contra de personas, funcionarios e instituciones así como por sus reiteradas faltas de disciplina institucional, al desacatar las órdenes de sus superiores quienes realizaron cambios a sus proyectos editoriales, incluso convocó a la formación de comités de defensa de la NEM y de sus libros de texto, donde más que promoverse los principios del humanismo mexicano, “así como, los valores del Obradorismo y la Cuarta Transformación”, se intentó un adoctrinamiento escolar con presuntos valores de la izquierda.
Textualmente señaló: “nos instruiremos, nos agitaremos y nos organizaremos como contrapesos reales frente a los poderes hegemónicos y los operadores políticos que buscan privatizar la educación. Nuestra meta será refundar la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Sistema Educativo Nacional para humanizarlo, ponerlo al servicio del pueblo y ocuparlo con delegados formados desde el pensamiento crítico, la justicia social y el poder popular”.
Arriaga Navarro no era una persona sin preparación: doctor en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid; maestro en Teoría Literaria y licenciado en Letras Hispánicas, por la Universidad Autónoma Metropolitana. Pero el punto donde destacó para ser considerado al gobierno federal fue por ser lector de tesis y sinodal de Beatriz Gutiérrez, esposa de López Obrador, en su examen profesional de grado para ser doctora en Humanidades.
Incluso, en julio de 2021, llegó a afirmar que “leer por goce es un acto de consumo capitalista” y quienes leen por diversión son personas “automatizadas” por el mercado y que la lectura debe ser, ante todo, una acción emancipadora.
Así como existen funcionarios que desempeñan sus encargos por total responsabilidad y profesionalismo pero, lamentablemente, son opacados por malos servidores y de los cuales la 4-t tiene muchos ejemplos, como Adán Augusto López, Layda Sansores, Gerardo Fernández Noroña, Lenia Batres, Jesús Cuevas, Abelina López, entre otros. Sin embargo, a pesar de que ya también existen denuncias de cobrar moches a personal especializado contratado bajo el régimen de honorarios y el dinero producto de esa extorsión era para financiar su “revolución”.
Solo resta esperar a ver cuántos funcionarios como Marx Arriaga aparecen en el futuro, pero lo necesario es que ni en este ni en ninguna otra administración de los tres niveles de gobierno, se contraten a pseudorevolucionarios, inexpertos en el área asignada y/o fanáticos de ideas radicales y de adoctrinamiento, los cuales de ninguna forma resultan ser servidores públicos positivos para la sociedad mexicana.









































