Gato de Barrio /
Cuando se inician los preparativos para las elecciones de 2027, donde se votará para elegir a 17 gobernadores, a los integrantes de la nueva Cámara de Diputados federal y, en el Estado de México a 125 presidentes municipales y una nueva legislatura local, Morena, el actual partido mayoritario a nivel nacional, empieza a registrar fisuras y divisiones en varias entidades.
De esta forma, por ejemplo, en la Cámara de Senadores donde el pasado domingo “renunció” Adán Augusto López a la coordinación de la fracción parlamentaria guinda; al día siguiente admitió que fue víctima de «fuego amigo» para descarrilar su carrera política, aunque no especificó quiénes fueron los morenistas que lo atacaron políticamente. Sin embargo, aseguró que en su momento “ya hablaremos de eso”.
A pesar de todo, el también exsecretario de Gobernación reconoció y agradeció el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien en su conferencia mañanera del lunes precisó que no había ninguna investigación en su contra.
En Campeche sucede un enfrentamiento entre la gobernadora Layda Sansores y la mayoría de diputados morenistas, conflicto que se suma a los registrados contra periodistas, rectores y a ciudadanos que son acosados, sin omitir que hace meses enfrentó un paro de policías quienes demandaban mejores condiciones laborales, demandas que fueron ignoradas.
La confrontación entre la mandataria y los legisladores se agudizaron en noviembre pasado, cuando la mayoría de diputados morenistas no le aprobaron un crédito de mil millones de pesos al considerar que sería un endeudamiento excesivo e injustificado para los campechanos. Incluso protestaron y dijeron no admitirán más presiones y ataques de la mandataria y la responsabilizaron de cualquier venganza o represalia en su contra.
Así, un total de diez de los 16 legisladores locales de Morena acusaron acoso y malos tratos de la mandataria, de quien dijeron que no respeta la independencia del Poder Legislativo y afirmaron sentirse amenazados y temer una venganza o represalia de la mandataria estatal.
En el caso del Estado de México, el pasado domingo la gobernadora Delfina Gómez encabezó frente al Palacio de Gobierno, el acto partidista “Jornada en Defensa de la Soberanía Nacional”, en respaldo a la presidenta Sheinbaum, donde a pesar de informarse de la asistencia de “miles de personas”, en las fotografías informativas no se ve una gran concurrencia.
Aunque en forma inusual, el mensaje central estuvo a cargo de la mandataria y donde se supone asistirían tanto legisladores locales y federales, así como presidentes municipales morenistas, resultaron evidentes las ausencias de senadores, varios diputados y alcaldes emanados de Morena, a lo cual se le puede atribuir varias interpretaciones, como hacerle vacío a Gómez Álvarez, expresar falta de disciplina institucional o evitar reconocer su autoridad.
Estos son algunos ejemplos de la división al interior de Morena, los cuales también pueden registrarse en otras entidades y otros niveles políticos, donde sus militantes ya no aceptan la autoridad moral presidencial, como sucedía con Andrés Manuel López Obrador, incluso se podría asegurar que aún lo prefieren de líder en lugar de Sheinbaum Pardo.
De no lograrse superar estas divisiones y la falta de reconocimiento al liderazgo de la presidenta, entonces desde la selección de candidatos no resultará sencilla y los comicios del próximo año no resultarán fáciles y nada garantizará que Morena repita los triunfos del 2024.







































