Gato de Barrio /

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Se imagina despertar el lunes y encienda, ya sea su receptor de radio o de televisión, tanto para conocer las noticias más recientes, saber cómo se encuentra el tráfico para calcular el tiempo que le llevará llegar a su centro laboral, escuela o sus compromisos, pero solo escucha estática o ve la “nieve” en las pantallas. Pues eso podría suceder en el arranque de la próxima semana, de no existir un arreglo entre concesionarios y sindicatos de esa industria.

Con la intervención de la Secretaría del Trabajo federal, se espera que este viernes lleguen a un acuerdos en la revisión del Contrato Ley 2026, entre los empresarios afiliados en la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT) con el Sindicato Industrial de Trabajadores y Artistas de Televisión y Radio (SITATIR) y el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Radiodifusión, Televisión, Telecomunicaciones (STIRTT), de lo contrario a partir de las cero horas del lunes se interrumpirán gran cantidad de transmisiones.

La situación no parece sencilla. Mientras la parte patronal redujo su oferta de aumento salarial de un 3.5% a 3% sin ningún incremento en prestaciones, la parte trabajadora, integrada por más de 150 mil personas, advierte de la posibilidad de la automatización de tareas de programación en estaciones de todo el país, situación poco clara en la actual legislación, lo cual genera incertidumbre entre ambas partes por la forma en cómo se trabajará a futuro.

En caso de estallar la huelga, representaría la paralización de operaciones en radio y televisión, con impactos directos en emisiones, publicidad, noticias y cobertura local, en especial en plazas del interior del país, donde muchas estaciones sobreviven con márgenes ajustados, además de estar expuestos a extorsiones y amenazas del crimen organizado.

Quienes seguramente mantendrán sus transmisiones serán televisoras estatales u oficiales, cuyos empleados no pertenezcan ni al SITATIR ni al STIRTT, por ejemplo los del Sistema Mexiquense de Medios Públicos están afiliados al Sindicato Único de Trabajadores del Estado de México y Municipios (Suteym).

La alternativa de tener algina señar por internet no se resolvería el problema, porque muchas estaciones repiten las señales de la radio abierta y tampoco se escucharían. En el caso de emisoras independientes existen varios inconvenientes para la audiencia, como el no estar acostumbrados a seguirlas, desconocer horarios de programas musicales y servicios informativos ofrecidos, además de que para muchos no resultar sencilla su conexión además por gasto en el uso de datos.

En verdad, de suceder la huelga, además de afectar las actividades cotidianas para muchas personas, existirán considerables pérdidas económicas tanto para las radiodifusoras como para anunciantes, razón por lo cual no solo es el hecho de firmar un nuevo contrato ley, también demandar al Congreso federal iniciar a fondo y de manera urgente la revisión del actual marco legal para modernizar las condiciones laborales, acordes a los avances y actuales necesidades tecnológicas.