Gato de Barrio /
En su breve vida de apenas 32 años, el macedonio Alejandro Magno (356-323 antes de Cristo) se distinguió como un genio militar, ya que no solo se conformó con conquistar el vasto imperio persa, sino que extendió sus dominios a gran parte del mundo conocido en esa época, con lo cual creó el imperio más grande donde además fusionó la cultura griega con las orientales.
Ahora, en pleno Siglo XXI Donald Trump, empresario metido a la política, pretende emular la hazaña de Alejandro Magno al intentar, por las buenas o por las malas, controlar no solo al continente americano, bajo una concepción actualizada de la Doctrina Monroe –América para los (norte) americanos–, si no busca ejercer su control a otras áreas geográficas, donde el caso de Groenlandia es el más significativo.
EL mandatario norteamericano ha expresado reiteradamente sus intenciones de apropiarse ya sean por las buenas, mediante negociaciones diplomáticas, o por las malas, con la fuerza de las armas, de Groenlandia, territorio autónomo bajo la protección de Dinamarca, bajo el argumento de impedir que antes se lo apropien China o Rusia. La realidad es que así como intervino Venezuela para explotar su petróleo, ahora pretende asegurarse el control de este territorio nórdico rico en recursos naturales.
Pero Trump también busca intervenir en Irán y Siria, al afirmar que sus habitantes enfrentan una mayor represión por parte de autoridades de la República Islámica, declarándose listo para ayudarlos, anticipando que podría ordenar ataques militares para defenderlos.
Incluso, para ratificar su dominio sobre el continente americano, la semana pasada el gobierno norteamericano difundió el mensaje textual: “Hacemos lo que queremos en el hemisferio, porque pertenece a Estados Unidos”, lo cual resulta ser una velada amenaza a otras naciones como Cuba, Honduras y Nicaragua. En el caso de Gustavo Petro, presidente de Colombia, prefirió “disciplinarse” ante Trump por lo que además de sostener un diálogo telefónico, se acordó una reunión en Washington, muy probablemente parea el próximo mes.
Otro es el caso de Daniel Ortega, dictador de Nicaragua, quien al igual que el gobierno de Venezuela, anunció la liberación de presos políticos, en un intento de aparentar ser menos opresivos y no ser un objetivo más de sus posibles blancos de ataque.
Si bien Alejandro Magno levantó un imperio el cual no tuvo oportunidad de disfrutar por su prematura muerte, ahora Trump piensa que en su segundo periodo presidencial podrá imponer su dominio y control sobre la mayor parte del mundo. Sin embargo, aunque afirma tener un amplo respaldo popular la realidad es que diversos sectores del partido Republicano ya están en desacuerdo con su forma de hacer política.
Incluso, reconoció que le resulta necesario que en las elecciones intermedias de noviembre próximo los ciudadanos voten por los candidatos republicanos a la Cámara de Representantes, ya que de lo contrario podría estar sujeto a un juicio político, con lo cual se terminarían sus proyectos y aspiraciones de ser un nuevo Alejandro Magno o, al menos, poder dominar al continente americano.












































