Gato de Barrio /
Finalmente, las autoridades federales abatieron a Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), lo que generó no solo reacciones de parte de sus seguidores; también a nivel político y social en México y varios sitios del mundo.
Tras confirmarse el deceso del tercero de los grandes capos del crimen organizado en el territorio nacional, después de la captura de Joaquín “El Chapo Guzmán” y del irregular traslado de Ismael “El Mayo” Zambada, preso el primero y bajo proceso legal el segundo, ahora la pregunta sería ¿qué sucederá tras la desaparición física del mayor capo en activo?
Y es que tras confirmarse su deceso de inmediato se organizaron narco bloqueos y actos violentos en diferentes puntos del país: en Jalisco, daños a 18 sucursales del Banco del Bienestar, saqueos y daños a 69 tiendas de conveniencia; en Guanajuato, ataques en 23 de los 46 municipios; en Oaxaca se intensificaron las medidas de seguridad en la zona del Istmo de Tehuantepec; en Michoacán se reportó el cierre de negocios y quema de vehículos, así como al sur de Veracruz, donde al menos cuatro tráileres resultaron incendiados, entre otros eventos.
Incluso, se anunció la suspensión de clases, al menos, en Jalisco, Michoacán, Colima, Querétaro, Nayarit, Guanajuato, Oaxaca y algunas zonas de Veracruz.
A nivel internacional Costa Rica decretó alerta migratoria en vuelos procedentes de México y sus conexiones, para impedir el ingreso de personas relacionadas con el narcotráfico; en Ecuador, se recomendó a sus conciudadanos en México extremar precauciones y seguir informes por canales oficiales; en Guatemala y como parte de la Operación Cinturón de Fuego, su ejército incrementó el monitoreo, control, patrullajes, vigilancia, presencia y seguridad en sectores estratégicos en su zona fronteriza; la embajada de Alemania en México emitió recomendaciones para la seguridad de sus conciudadanos.
Todo lo anterior es lo menos que podía esperarse tras la caída de “El Mencho”. Ahora son varios los escenarios y de ellos de ninguna forma se puede descartar el aumento de la violencia, tal como lo sucedido en Sinaloa, donde tras de que un hijo el “El Chapo” Guzmán entregó al “Mayo” Zambada al gobierno de Estados Unidos, aumentaron los hechos violentos entre seguidores de ambos capos, sin lograrse una verdadera pacificación en esa entidad.
Otro escenario sería que a mediano plazo se fragmente y presente la lucha interna por el liderazgo del cártel entre: familiares directos –hijos o parientes cercanos–, y operadores cercanos e históricos, como Erick Valencia Salazar, cofundador del cártel, Abdías Flores Silva, alias “El Jardinero”, jefe regional de alto nivel; y “Los Cuinis”, brazo financiero surgido tras la muerte de Ignacio “Nacho” Coronel y la ruptura con el Cártel del Milenio, por citar algunos.
De igual forma no puede soslayarse una escalada violenta entre cárteles enemigos como el de Sinaloa, “Los Viagras” de Michoacán, “La Familia Michoacana” y otros grupos locales de Colima y Nayarit, así como la lucha sin tregua por controlar plazas estratégicas como el puerto de Manzanillo y las rutas de precursores químicos y de fentanilo a Estados Unidos.
Estos son solo algunos apuntes a unas horas de la caída de “El Mencho” Oceguera, pero será con el pasó de los días y según cómo el gobierno de México atienda y enfrente esta situación, que podría calificarse de inesperada, ya que su verdadero propósito era capturarlo vivo a fin de que revelara detalles de la forma como operaba su cártel y lograr otros golpes reales al narcotráfico y crimen organizado, no solo eventos mediáticos que lucen mucho pero no conducen a terminar de raíz con el problema.








































