Maullidos Urbanos Protestas contra AMLO

Gato de Barrio

gatodebarrio@yahoo.com.mx

Un día antes de que Andrés Manuel López Obrador celebrara el con un bailongo en el Zócalo de la Ciudad de México el primer aniversario de su victoria electoral que lo llevó a la presidencia de la república, se realizaron marchas de protesta en su contra en 23 ciudades de 17 estados y la Ciudad de México, donde participaron más de ocho mil personas.

            Las marchas se realizaron en ciudades de los estados de Querétaro, Hidalgo, Morelos, Colima, Tamaulipas, Coahuila, Puebla, Durango, Aguascalientes, Chihuahua, Baja California, Michoacán, Jalisco, San Luis Potosí, Yucatán, Guanajuato, Estado de México y Ciudad de México, es decir entidades donde predominan varios partidos, no solamente Morena.

            Algunos podrían decir que fueron pocas, otras que muchas y, quizá, hasta quieran comparar la cifra con el acto popular en su toma de posesión o bien con su festejo en la capital federal. Pero este tipo de expresiones no debe ni menospreciarse, ignorarse ni satanizarse, ya que deben considerarse como parte del avance de la democracia en el país, al existir sectores sociales que por muchas razones se muestran inconformes con el actual gobierno federal.

            En estas marchas los pronunciamientos y mensajes fueron diversos, entre ellos exigían la renuncia y salida de la presidencia de López Obrador, pero esta demanda debe ser meditada y no lanzarla como una consigna de inconformidad más.

            Nos guste o no, López Obrador fue electo abrumadoramente por la mayoría de los mexicanos y hasta el momento mantiene ese respaldo popular que confía en las diferentes propuestas y programas; entonces primeramente se debe reflexionar que mientras mantenga ese apoyo resulta inútil solicitar su salida.

            También debe considerarse que en el remoto caso de una renuncia, deben anticiparse diversas repercusiones políticas y económicas que trascenderían más allá de lo que se puede controlar a nivel nacional, las cuales podrían generar consecuencias negativas para el país.

            Además, el que en los mítines de varias marchas contra López Obrador se llegó al extremo de caricaturizar la democracia a mano alzada, promovida por el presidente, cuando en realidad lo que se deben formular son propuestas concretas para que se modifiquen las políticas y programas considerados como insuficientes o ineficientes.

            Reitero: López Obrador fue electo para un sexenio y lo que debemos es demostrar con hechos que sus acciones no serán beneficias ni a corto ni a largo plazo y que debe cambiar, ya que de lo contrario México lo resentirá con consecuencias poco previsibles.

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