Maullidos Urbanos / Incertidumbre con las vacunas

 

Gato de Barrio

gatodebarrio@yahoo.com.mx

Ante la agudización de la pandemia de covid-19 por el aumento de contagios y decesos, por el retraso en la entrega de las vacunas de Pfizer mientras que las de AstraZeneca estarán listas hasta finales de marzo, el gobierno federal anunció la compra de 24 millones de dosis de la llamada Sputnik V, elaborada en Rusia, dotación que llegaría en los próximos dos meses.

Esta decisión ha generado incertidumbre en varios sectores sociales, ya que en el caso de esta vacuna aún no terminan los estudios de la Fase 3 para su aprobación de emergencia, y se desconoce efectividad total y también sus posibles efectos secundarios o colaterales.

Según la página web de la Sputnik V ya se aplica en Rusia, Hungría, Argentina y Bielorrusia, fue autorizada en Argelia, Emiratos Árabes Unidos, Palestina, Paraguay, Pakistán, Serbia, Turkmenistán y Venezuela y existen preacuerdos de venta con Bolivia, Brasil y México.

El problema es según el Instituto Gamaleya, creadora de la vacuna, está contraindicada en casos de hipersensibilidad a cualquier componente de la vacuna, a antecedentes de reacción alérgica grave, enfermedades agudas graves infecciosas y no infecciosas, exacerbación de enfermedades crónicas, así como en embarazadas, mujeres en periodo de lactancia y en menores de 18 años, porque no se ha estudiado su eficacia en estos grupos.

A fines de diciembre Gamaleya informó que Sputnik V era eficaz en mayores de 60 años, hasta ese entonces contraindicada para ellos por falta de estudios, pero fue una de las razones para que no se la aplicara el presidente ruso Vladimir Putin, quien tiene 68 años.

Desde agosto este laboratorio pidió aplicar la vacuna con precaución en personas con enfermedades crónicas del hígado, pulmón, riñón y asma, trastornos graves de los sistemas endocrino –como diabetes mellitus– y nervioso central; problemas cerebrovasculares, epilepsia, cardiovascular, inmunodeficiencias primarias y secundarias y con reacciones alérgicas.

Si bien en México la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) no ha aprobado la Sputnik V, tampoco lo han hecho otras naciones cuyos avales son de relevancia, como Estados Unidos y el Reino Unido, lo cual genera desconfianza social.

Es comprensible el deseo de las autoridades federales para lograr que el mayor número de mexicanos sean inmunizados y terminar con la pandemia en el país, pero no debe ser a cualquier precio o riesgo, por lo que antes de iniciar la inoculación de la vacuna rusa deben terminar los estudios correspondientes, a fin de definir qué tan adecuada es para la población mexicana y evitar problemas posteriores, que a la larga pueden resultar más graves.

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