FALSA POLÉMICA POR PUENTES DE DÍAS FESTIVOS / ALEBRIJES EN CUADRATINES

 

Adrián Chavarría Espinosa

ache57@yahoo.com.mx

La semana pasada el presidente Andrés Manuel López Obrador inició una nueva polémica, ahorasobre cancelar los fines de semana largos, para que los eventos cívicos-históricos se conmemoren en las fechas exactas, es decir que los días de descanso obligatorios sean en esos días, sin trasladarlos a los lunes, como sucede actualmente.

Esta idea no es nueva. El año pasado, el 18 de noviembre, cuando se conmemoraba el aniversario 109 del inicio de la Revolución Mexicana, Alfonso Suárez de Real, secretario de Cultura de la Ciudad de México, dejó entrever la posibilidad de eliminarse los puentes en fines de semana, por los días festivos exactos, al argumentar que “tenemos que replantearnos y resolver de una manera inteligente el que no se pierda el espíritu de la fiesta cívica, el día festivo tiene un origen profundísimo, es rememorar lo ocurrido el día en que eso se presentó”.

Ambos políticos coinciden en que los eventos históricos deben conmemorarse en su fecha exacta, a fin de que la población recuerde y celebre eventos significativos en nuestra historia. Incluso el presidente propuso entrevistar a alumnos de secundaria para verificar que ellos desconocían las razones del día de descanso.

Vayamos por partes. El conmemorar un evento histórico en su fecha exacta no significa que los estudiantes o la población en general deban conocer sus orígenes,lo cual se debe entender como una falla en el sistema educativo, donde no solo se inculca debidamente la historia nacional sino la trascendencia de cada uno de los eventos conmemorados.,

Es decir, no es nada más recordar al 5 de febrero por la promulgación de la Constitución General de la República, el 5 de mayo por la Batalla de Puebla, el 16 de septiembre por el inicio de la Independencia Nacional, por citar algunos hechos históricos, sino tener presente todos los días lo que significa cada uno de estos eventos.

Esa es una labor que debe ser inculcada en todos los grados escolares y reiterada en las casas, pero no como un simple hecho académico, sino con una verdadera visión crítica de todo lo que esas efemérides representan en nuestras actuales condiciones de vida. De esa forma siempre se tendrá conciencia de la importancia de cada etapa del desarrollo del país, sin importar el día o el mes del año.

Por otro lado, son más los beneficios sociales y económicos el mantener los fines de semana largos, que fijar los descansos obligatorios en las fechas precisas de los eventos históricos. Uno de ellos es que se evita el ausentismo laboral y escolar cuando además del día festivo cuando cae en martes o jueves, se falta al trabajo o a las clases en lunes o viernes, en lo que realmente son los llamados puentes.

Es decir, además del día de descanso obligatorio las personas deciden tomar por su cuenta otro más, lo cual repercute en las actividades productivas al no laborar toda la planta de empleados, o en las escuelas que algún tema no pudo desarrollarse porque faltó más de la mitad de los alumnos.

Con los fines de semana largos ya se sabe que se descansará el lunes, sin posibilidades de perderse otro día como sucede, reitero, con los puentes.

Por otra parte y tal como lo han destacado los empresarios relacionados con el sector turístico, al conocerse los fines de semana largo se pueden planear salidas familiares y disfrutar de un descanso en diferentes sitios del país. Es decir, eso ha servido para el desarrollo del turismo nacional no solo en temporadas vacacionales.

En resumen, resultan mejor los fines de semana largo que los puentes.

Pero si en realidad se deseara celebrar menos y presuntamente más productivos, una propuesta sería cancelar todos los días cívico festivos del año y crear un día donde se conmemoren todos los eventos históricos y patrióticos. De esa manera se descansaría un día, se recordaría a los héroes y hechos destacados.

Con esa opción solo se descansarían los días de festividades religiosas, que si bien no están comprendidos dentro de los días legales de suspensión de actividades, por costumbre o por acuerdos en los contratos colectivos de trabajo, se suspenden laborales, como sucede el 12 y el 25 de diciembre.

Por supuesto esta idea no tendría aceptación general, ya que siempre se busca tener un descanso extra, ya sea en el trabajo o en la escuela, lo que no sucederíade aplicarse la propuesta de un día único para los festejos cívicos.

En fin, cancelar los fines de semana largos parece ser otra idea no meditada o una simple ocurrencia más del presidente López Obrador o, también, una cortina de humo para encubrir otros asuntos más relevantes.

Y acerca de ocurrencias, es preferible mejor no comentar más acerca de la supuesta rifa del avión presidencial, donde quienes ganen ni siquiera podrán conocerlo por dentro porque solo recibirán veinte millones de pesos. En fin, reitero, una ocurrencia más.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.