Adrián Chavarría Espinosa /

ache57@yahoo.com.mx /

Según el Informe Final del Panel de Controversias del Tratado Comercial México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), se estableció que nuestro país perdió la controversia ante nuestra nación vecina del norte, acerca de las restricciones a las importaciones mexicanas de maíz transgénico, al cual se le incorporó un gen para resistir el glifosato o para tolerar plagas..

Lo anterior lo informó la Secretaría de Economía y la Representación Comercial de la Casa Blanca (USTR, por sus siglas en inglés), tras determinarse que ciertas disposiciones del decreto sobre el glifosato y el maíz genéticamente modificado, emitido en febrero de 2023 por el gobierno mexicano, incumplen con los estándares establecidos por el citado tratado.

Katherine Tai, titular de la USTR detalló que el Panel del T-MEC le dio la razón a Estados Unidos en los siete reclamos legales sobre el citado grano, al concluir que las medidas de México además de no haberlas podido respaldarlas suficientemente de forma científica, además socavan el acceso al mercado que México acordó abrir en el mencionado Tratado.

Puntualizó: “el fallo del panel reafirma las preocupaciones de larga data de Estados Unidos sobre las políticas biotecnológicas de México y su impacto perjudicial en las exportaciones agrícolas estadounidenses”, ante lo cual se subraya la importancia de las políticas comerciales con base científica que permitan a los “productores agrícolas estadounidenses competir de manera justa y aprovechar su innovación para abordar el cambio climático y mejorar la productividad.”

Por todo lo anterior, Tai expresó su confianza de poder “continuar nuestra colaboración con el gobierno mexicano para garantizar la igualdad de condiciones y brindar acceso a productos agrícolas seguros, asequibles y sostenibles en ambos lados de la frontera”.

De esta forma, tras la emisión del informe final a las Partes el 20 de diciembre y, de acuerdo con las reglas del T-MEC, ahora México tiene 45 días a partir de la fecha del informe final para cumplir con las conclusiones del Panel.

Mediante un comunicado, la Secretaría de Economía expuso que el Gobierno de México no comparte la determinación del Panel, pues considera que las medidas cuestionadas están alineadas con los principios de protección a la salud pública y los derechos de los pueblos indígenas, establecidos en la legislación nacional y en los tratados internacionales de los que es parte. Sin embargo, se destacó que el Gobierno de México respetará la determinación. En otras palabras, no habrá impedimentos para la importación de maíz transgénico de Estados Unidos.

Pese a lo anterior, el sábado en Chihuahua la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que en febrero el Congreso de la Unión legislará para prohibir la siembra del maíz transgénico en México. Aseguró que le “dará la vuelta” a la resolución del panel del T-MEC sobre el decreto mencionado que “le daba la razón a Estados Unidos sobre que no tenía sustento”, pero sin ofrecer algún respaldo científico serio y firme para su rechazo a este tipo de grano.

Se debe puntualizar que la decisión del Panel fue respaldada por el grupo integrado por tres especialistas, el cual concluyó que las medidas implementadas por México en torno al maíz genéticamente modificado no cumplen con los estándares internacionales y científicos fijados en el Tratado.

Sucede que esta idea de impedir la entrada y consumo de maíz transgénico fue propuesta por Andrés Manuel López Obrador cuando fue presidente de la república, pero resultó ser solamente una ocurrencia, un capricho, una idea sin fundamento técnico o científico, tal como sucedió con otros programas y acciones más que se impulsaron en su sexenio.

Entre otras están la prohibición de los vapeadores o cigarros electrónicos –medida que provocará el mercado negro de esos productos–, la cancelación del aeropuerto en Texcoco, recomendar estampitas religiosas o frases sin sentido, en lugar de promover los cubrebocas durante el covid-19, reimpulsar el uso de los trenes de pasajeros, cuando este medio requiere de subsidios para poder operar., entre otros que no son menos relevantes.

Y es que el sexenio lopezobradorista fue un gobierno donde el presidente dictaba líneas y políticas ineficaces –tan solo la de “abrazos, no balazos”, permitió el crecimiento del crimen organizado en varias entidades–, sin escuchar opiniones ni consejos de verdaderos expertos y consejeros especializados.

Lo más lamentable es que la presidenta Claudia Sheinbaum, «la científica», ha cumplido con todos los caprichos y ocurrencias que le dejaron como herencia política, sin someterlos a un verdadero análisis con rigor científico o verificar su verdadera viabilidad, lo cual desafortunadamente ya sea a corto o largo plazo nos afectará a todos y atender esas deficiencias resultarán más caras para todos.

Pero, mientras, en el caso del maíz transgénico ahora se buscará legislar para impedir su cultivo en México, pero deben precisarse varios puntos, por ejemplo es un importante grano para engorda de ganado. Ante ello se debe puntualizar, entonces ¿qué se les dará de comer? ¿acaso maíz blanco, el señalado para el consumo humano, más caro y del cual no somos autosuficientes?

 

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