Grave, la desaparición de los Quelites / Alebrijes en Cuadratrines

 

Adrián Chavarría Espinosa

ache57@yahoo.com.mx

En las temporadas decembrina y en particular en Semana Santa, muchas familias recurren a la elaboración del platillo mexicano conocido como revoltijo, cuyo ingrediente principal es alguna variedad de las hierbas conocidas como los quelites, donde los más famosos son los llamados romeritos pero de ninguna forma se pueden omitir a las verdolagas, el huauzontle, la flor de calabaza y el pápalo.

Todas estas hierbas, de acuerdo con un estudio de la UNAM, se establece que son fuente importante de minerales y microminerales, vitaminas y fibra, tanto insoluble como soluble, además de contener sustancias que contribuyen a la mejora de la microbiota y, por ende, para la salud humana.

Sin embargo, cada día se reduce el consumo de este tipo de alimento natural, ya que por las investigaciones de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), este tipo de plantes corre el riesgo de desaparecer ante su baja demanda de consumo a lo cual, debe agregarse, que en ocasiones los agricultores no las aprovechan debidamente.

De acuerdo con Mahelet Lozada, experta en agrobiodiversidad de Recursos Biológicos en la Conabio, estas plantas se consumen desde la época prehispánica y detalla que el término quelite deriva del náhuatl quilitl, por lo que se les consideran verduras nativas de nuestro país pues fueron nuestros ancestros quienes definieron esa clasificación.

Reiteró que a pesar de su gran valor nutricional, la gran mayoría está en riesgo de perderse: “En muchos casos ya no se comen por falta de uso, tenemos quelites aquí en Ciudad de México, hasta en las banquetas los podemos encontrar, pero ya no reconocerlos como un alimento es una pérdida por desconocimiento”.

La especialista detalló que “en otros casos hay ciertas especies de recolección que con frecuencia son confundidos como malezas de otros cultivos; en el caso del maíz, echan herbicidas, plaguicidas y estas plantas ya no crecen y eso provoca que las poblaciones disminuyan. Así que dependiendo del quelite son los diversos tipos de pérdida y sobre todo es el desprecio a estas especies”.

Además, la producción de las diversas modalidades de quelites resulta poco significativa en las estadísticas agrícolas nacionales, ya que tan solo en el 2016 la entonces Secretaría de Agricultura reportó que apenas se tenía registrada una superficie cultivada de apenas 260 hectáreas en todo el país.

Sin embargo, no existe un censo exacto de productores ya que tan solo en Xochimilco, donde aún se cultivan diversas variedades de los quelites se desconoce cuántos se dedican a su producción, y quienes se dedican lo hacen de manera tradicional, lo cual resulta ser una actividad muy ardua.

Sinceramente debería alentarse la producción de los quelites, ya que como se mencionó anteriormente, resultan ser mucho más nutritivos y sabrosos que las llamadas comidas rápidas como pizzas y hamburguesas.

Para alentar el consumo de todo tipo de quelites, la Conabio lanzó su calendario 2020, dedicado a Los quelites de México, que también incluye un práctico recetario y, según el especialista Mahelet Lozada, “está compuesto por cada mes una especie de algún quelite y está de acuerdo con la temporada en la que se encuentra disponible este quelite”

Detalló que en su parte posterior se incluye una receta; “varias de ellas son muy sencillas de hacer y otras que llegan a ser un poco más complejas como los tamales”, pero la intención, explicó, es motivar a que al menos una vez por mes los mexicanos vuelvan al consumo de quelites, como la chaya en enero o en febrero las flores y cogollitos de colorín, un árbol que abunda en Ciudad de México, razón por la que curiosamente la ilustración en el calendario muestra ese árbol sobre una banqueta.”

La edición del calendario ya se encuentra a la venta por 140 pesos en el centro de documentación de las instalaciones de Conabio y próximamente en Librerías Educalo, o también se puede bajar el PDF por internet en la liga http://bioteca.biodiversidad.gob.mx/janium-bin/detalle.pl?Id=20200105185239

En verdad, debe alentarse el consumo de los quelites, nuestros cuerpos lo agradecerán y se apoyará la actividad de campesinos que, con dificultades, pero mantienen su producción.

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