Gato de Barrio /
El anuncio conjunto de la presidenta Claudia Sheinbaum y Zoé Robledo, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social del llamado “Plan del IMSS de 12 acciones en 120 días” confirma, entre otros puntos, que el sistema de salud público de México se encuentra muy lejos del existente en Dinamarca, prometido por el gobierno federal morenista desde el anterior sexenio.
De acuerdo a lo expresado este plan que comprende una inversión total de once mil 745 millones de pesos, iniciaría desde el 27 de octubre –día del anuncio emitido en la conferencia mañanera–, para concluir el 24 de febrero de 2027, con lo cual aparentemente quedarían resueltos varios de los problemas considerados urgentes y, por lo tanto, terminarían con diversas carencias y rezagos tanto para el personal médico como para derechohabientes.
Sin embargo, ese plan genera varias dudas. Por ejemplo, acerca del aumento salarial anunciado del 8% para cerca de 500 mil trabajadores activos que aplicaría desde finales de octubre, pero de ese porcentaje la mitad sería directo al sueldo y la otra parte en prestaciones, además de la basificación de diez mil 939 empleados temporales y contratación de dos mil 500 médicos especialistas, cuya convocatoria se emitiría el 3 de noviembre próximo.
Ante el aumento del 4% directo al salario, la base trabajadora disidente ya lo rechazó públicamente e insisten en el 10%. Sobre la basificación, se recordó que en la pandemia de covid-19 participaron cerca de 36 mil trabajadores extras, pero algunos no fueron recontratados mientras otros se incorporaron después a plazas de base. Por lo tanto, el programa pretende regularizar al personal temporal que aún permanece en el Instituto, lo cual beneficiaría a seis mil 363 enfermeras y enfermeros, mil 439 médicos y médicas, y 673 a camilleros, además de una cifra indeterminada de personal de higiene y limpieza, almacén, ventanillas y conservación.
Es decir, una cantidad no precisada de quienes fueron catalogados de héroes en la pandemia, tuvieron que buscar otro empleo al incumplirse la contratación prometida por el gobierno federal y quienes permanecieron apenas reciben el beneficio anunciado en 2020.
Respecto al rezago quirúrgico la promesa es realizar 31 mil 700 cirugías adicionales –de cataratas, vesícula, rodilla, hernia, matriz, cadera y mama–, en turnos extras, es decir nocturnos y fines de semana, así como agendas abiertas durante noviembre y diciembre para programar cerca de sesenta mil consultas adicionales; utilizar la plataforma Receta Completa y la línea telefónica 800 953 22 18 para reportar faltantes de medicinas, además de la digitalización de recetas colectivas y abasto completo en farmacias.
Asimismo, la intención es adquirir cien equipos médicos de alta tecnología, dos mil 917 equipos generales, más de 18 mil camas, camillas, sillas de ruedas y sillones, mantenimiento de climatización, calderas y elevadores y agilizar la atención de urgencias mediante la Instalación de 48 módulos de «Trato Digno» y seguimiento de la evolución de pacientes hospitalizados a través de la aplicación IMSS Digital.
Pero de no haber se generado las manifestaciones y protestas de los trabajadores del IMSS, entonces nada de lo que ahora se ha prometido atender habría sucedido, continuarían tanto las inconformidades laborales así como las carencias que se pretenden resolver. Incluso, ¿cómo podrá darse seguimiento real de todos los ofrecimientos, más allá de las conferencias de prensa mañaneras y comunicados oficiales?
Lo que tampoco se precisó es después del 24 de febrero ¿qué sucederá?, ¿acaso volverá el tortuguismo en consultas y cirugías, la falta de medicamentos, ya no se adquirirán más equipos nuevos para remplazar a los que ya terminaron con su vida y son obsoletos?
Lamentablemente la crisis en el sector salud público va más allá de los 120 días del plan anunciado. Se deberá trabajar para resolver las carencias que aún faltan por atender, incseluso revisar el formato del llamado IMSS-Bienestar –replantearlo como el desaparecido Seguro Popular– así como el del Servicio Universal de Salud –modelo de atención médica entre IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar, Pemex y de las Fuerzas Armadas–.
De no atenderse debidamente todos estos puntos, entonces se podría complicar todavía más la prestación de los servicios médicos gratuitos y quedar, nuevamente, más lejos del paraíso médico danés.





































