Gato de Barrio /

gatodebarrio57@gmail.com / 

Ahora resulta que César Jáuregui, exfiscal General de Justicia del Estado de Chihuahua, ha sido acusado por la Fiscalía General de la República (FGR), de traición a la patria por haber permitido “la intromisión ilegal y no autorizada de agentes de inteligencia extranjeros en labores operativas de seguridad interna del país, evadiendo los controles de la Federación”, por lo cual fue detenido e internado en el penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México.

Los hechos por los cuáles la FGR formula la imputación sucedieron a mediados de abril, cuando cuatro agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), participaron en un operativo en el municipio de Morelos, en Chihuahua, al desmantelar un mega-narcolaboratorio, donde por un accidente vehicular fallecieron dos de ellos, acción que no se informó deliberadamente y por escrito al Gobierno Federal”.

Por su parte la Fiscalía chihuahuense solamente lo acusó del delito de ejercicio indebido del servicio público, por lo cual se emitió una orden de aprehensión en su contra, la cual se cumplió y al determinarse que su proceso podrá llevarlo en libertad se le dejó libre, aunque de inmediato fue detenido por elementos de la FGR.

Maru Campos, gobernadora de Chihuahua, señaló que su administración no protegerá a ningún funcionario o exfuncionario relacionado con las investigaciones por ese operativo. Recordó que en abril, tras reunirse con el secretario de Seguridad Pública federal se creó la unidad especializada en la Fiscalía General del Estado, para esclarecer los acontecimientos y deslindar responsabilidades.

En su conferencia mañanera la presidenta Claudia Sheinbaum informó que la FGR investiga a Jáuregui Moreno, además de “traición a la Patria”, por otros presuntos delitos. Dijo que aún “se investiga al exfiscal también por su participación en otros temas, que ya tendrá que informar la fiscalía”. Advirtió que “esto va para todos los fiscales, hombres y mujeres, la responsabilidad que tienen es enorme es acabar con la impunidad junto con el Poder Judicial”.

Históricamente, posiblemente la única causa de “traición a la patria” confirmada y concluida en una sentencia judicial condenatoria, fue la ejecutada el 19 de junio de 1867, al ser fusilados el emperador Maximiliano de Habsburgo y los generales Miguel Miramón y Tomás Mejía, juzgados bajo la ley de 1862 durante la República Restaurada.

Entonces que la FGR acuse al exfiscal chihuahuense del mencionado delito es una imputación exagerada y desproporcionada, ya que si bien cometió lo que mejor debería ser como un error al autorizar la participación de los agentes de la CIA en el desmantelamiento de un mega-narcolaboratorio, de ninguna forma puede ser calificado como un delito de “traición a la patria”, incluso fue parte del combate a la delincuencia criminal y organizada.

Asismismo, Jorge Romero Herrera, líder nacional del PAN, sin mencionar directamente a Jáuregui Moreno, expresó rotundamente que “la peor traición a la patria” es entregar el territorio al crimen organizado y aseguró que se intenta politizar ese caso”. Argumentó que Morena intenta poner a la oposición en un marco de traidores a la patria, mientras que ese partido ha entregado el país al narco y que se volvieron todo lo que quisieron destruir.

Entonces, si vamos a una “traición a la patria”, sí podría configurarse lo ejecutado y reconocido por Marina del Pilar Ávila Olmeda, gobernadora de Baja California, quien con el fin de revocar la cancelación de su visa norteamericana, se comprometió a compartir información de seguridad nacional. En su intento de defensa, dijo haber sido víctima de engaño y venganza política del exgobernador Jaime Bonilla, con “falsos” agentes estadounidenses para asustarla con amenazas de extradición. Sin embargo, ella no ha sido objeto de alguna acusación,

La diferencia consiste en que el exfiscal además de ser del PAN, fue funcionario de un gobierno de ese mismo partido, en tanto que Marina del Pilar pertenece a Morena, el actual partido mayoritario en México, cuyos militantes han sido defendidos casi hasta la ignominia. Para ejemplo están Rubén Rocha, Francisco Garduño, Adán Augusto López, los sobrinos del exsecretario de Marina, Ignacio Ovalle Fernández, por solo mencionar algunos.

Si ahora se intenta equipar a César Jáuregui con los generales Miramón y Mejía, entonces políticamente se retrocederá hasta el siglo XIX, para intentar acallar a la oposición cuando, evidentemente, existen morenistas que deberían ser enjuiciados por delitos que bien pueden ser calificados de graves, pero no son tocados ni con la hoja de una denuncia penal.