Gato de Barrio /

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Era de esperarse que la presidenta Claudia Sheinbaum respondiera en su mañanera del miércoles a su homólogo estadounidense Donald Trump por su discurso en la 81ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde criticó al gobierno mexicano en particular por la violencia y los cárteles del crimen con un mensaje donde evitó confrontarlo directamente, pero dejó en claro que también podría señalar los problemas que enfrenta Estados Unidos.

Al dicho de que México es “el epicentro de la violencia de los cárteles”, Sheinbaum planteó que nuestro país también podría cuestionar el alto consumo de drogas ilícitas y la producción de armas del otro lado de la frontera. Y puntualizó: “Podría decir, ‘es muy difícil vivir junto a un país que tiene un nivel tan alto de consumo de drogas ilícitas’, o ‘es muy difícil vivir junto a un país que tiene tanta producción de armas’, pero no lo voy a decir”.

Entonces es una declaración contradictoria, ya que tras precisar que no lo iba a decir, simplemente lo expresó. Puntualizó que decidió “no hacer esos señalamientos” por la positiva relación existente con el gobierno estadounidense y la coordinación entre ambos países en materia de seguridad: “Tenemos buena relación con el presidente Trump y el gobierno de los Estados Unidos. Entonces estamos trabajando de manera coordinada y vamos avanzando”.

Aunque Trump calificó a los cárteles de “enemigos, en guerra con la civilización”, que “deben ser asesinados, exiliados o detenidos”, Sheinbaum respondió que el gobierno de México no admite que exista alguna área del territorio nacional fuera de su control y reiteró que en el país existe un Estado mexicano con instituciones encargadas de garantizar la seguridad.

Por supuesto que estas respuestas forman parte de su discurso cotidiano formulado, principalmente, en sus conferencias mañaneras, donde su repercusión es más que nada a nivel nacional y con mínima trascendencia internacional.

Entonces si ella mantiene la convicción y confianza de lo realizado durante su gobierno es lo correcto y lo mejor para el país, entonces debería acudir a la Asamblea de la ONU tanto para responder a lo expresado por Donald Trump como para defender las acciones ejecutadas por su administración, donde indudablemente sus expresiones alcanzarían mayor repercusión.

Al ser cuestionada en la mañanera acerca de su no asistencia en la Asamblea de la ONU, respondió que no era momento para ir, ya que México tiene una visión constitucional, la cual tiene que ver con la igualdad de los Estados e insistió que Roberto Velasco, secretario de Relaciones Exteriores, participará el próximo viernes a nombre de nuestro país.

Sin embargo y para defender a los señalamientos de su mínima actividad internacional y asistencia a eventos internacionales, Sheinbaum confirmó que viajará a China para participar en la reunión de la APEC (siglas en inglés del Foro de Cooperación Económica de Asia Pacífico), debido a que México será sede de ese mismo evento en el año 2028, “a fin de recibir la correspondiente estafeta”.

Pero si no fuera por ese futuro compromiso, muy seguramente tampoco hubiera aceptado viajar y, en su lugar, Marcelo Ebrard Casaubón, secretario de Economía, habría asistido en su representación a la junta en China.

En resumen, se puede establecer que Sheinbaum continuará encerrada en su burbuja política en México, antes de exponerse en eventos y reuniones internacionales, donde posiblemente le faltaría tanto la experiencia como el tacto necesario para afrontar exitosamente situaciones inesperadas o más allá de su posible control.