Gato de Barrio /

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Entre muchos mexicanos persiste la creencia de que el Jefe del Poder Ejecutivo –es decir el presidente en turno, en este caso presidenta– tiene la posibilidad de ordenar resolver todos los problemas que se le presenten. Si bien esa idea podría tener algo de razón, la realidad demuestra que no es así, aunque de todas formas sirve para mediatizar los casos expuestos.

Por ello muchos inconformes solicitan ser recibidos por la mandataria, en espera de ser escuchados y ella gire las instrucciones a sus subordinados para agilizar la atención, sucede que ni aun así se resuelven los conflictos presentados, pero de todas formas resulta una forma para que la opinión pública ejerza presión y sean solucionados esos asuntos.

Así sucedió con los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, quienes por su comportamiento y exigencias definitivamente no fueron recibidos por Claudia Sheinbaum. Pero existen otras agrupaciones como han sido las madres buscadoras, quienes desde hace años han demandado el apoyo de las autoridades federales para agilizar la búsqueda de hijas, hijos, madres, padres, en fin familiares desaparecidos y al menos desean recuperar sus cuerpos –o lo que queda de ellos–, para darles una adecuada sepultura.

A pesar de que estas madres han sido respetuosas con las autoridades de los tres niveles de gobierno, que sus demandas resultan ser socialmente justas, hasta el momento la presidenta no ha dado pruebas de haberlas recibido oficialmente.

Sin embargo, Sheinbaum prefiere participar en el pan y circo que representa el Mundial para recibir el lunes en el Salón Tesorería al pato Merlín –ave se ha vuelto mediática por llevar una camiseta de la selección nacional y una bufanda con siglas de la FIFA–, y a sus dueños –Karla Ivette Gómez y sus hijos Carlos, de 22 años con un trastorno de psicosis, y Cristian de 14 años–, dedicados a la venta de aguas frescas en calles de la Ciudad de México.

La presidenta expresó que “les vamos a ayudar en todo lo que necesiten, como cualquier mexicana y mexicano que necesite apoyo. Siempre vamos a estar”. Agradeció a los dueños de Merlín aceptar la invitación para asistir a la mañanera, a quienes no se les puede reprochar el gozar de sus quince minutos de fama mediática ya que tendrán varios beneficios.

Pero por lo anterior, en su conferencia mañanera de este martes Sheinbaum respondió a las críticas por haber recibido al pato Merlín y negó exista un trato preferencial hacia temas mediáticos y afirmó que sí mantiene contacto con personas que buscan a familiares desaparecidos, aunque afirmó que no suele hacerlo público. “Yo recibo a muchas madres buscadoras, nada más que yo no hago propaganda de ello”, insistió.

Al preguntarle a cuántos colectivos de búsqueda ha recibido en su administración, precisó que sus reuniones han sido de manera individual y no con grupos organizados. Puntualizó que la atención institucional a colectivos de familiares de desaparecidos está a cargo principalmente de Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, cuya labor reconoció.

Aseguró que también atiende personalmente diversos casos cuando se encuentra en giras de trabajo o incluso durante actividades públicas y reiteró en que no acostumbra difundir fotografías o encuentros con víctimas. porque considera que se trata de asuntos que requieren atención y no promoción pública.

Sin embargo, hasta el momento ninguna madre buscadora ha revelado haber sostenido alguna reunión personal con la mandataria, por ello queda en duda la afirmación presidencial, aunque de haber sucedido posiblemente se le solicitó confidencialidad y no hacerlo público.

Si en verdad Sheinbaum desea tener cercanía con el pueblo, al que dice representar, entonces además de solo recibir a figuras del momento como han sido los representantes de la FIFA, reconocidos banqueros, incluso al grupo BTS, representante del K-Pop, con los cuales ha difundido al menos fotografías, debería reconsiderar esa decisión.

Y es que también debería hacerlo por igual con representantes de sectores que reclaman atención y apoyo para sus causas socialmente justificadas, ya que al menos de esa forma se comprobaría que recibe a todos quienes requieren la atención presidencial, sin garantía de solución, pero al menos conocer públicamente que sí fueron escuchadas.