Gato de Barrio /

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Tras vencer el plazo para registrar los teléfonos celulares con terminación “0”, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) informó que hasta el pasado 19 de agosto fueron vinculadas nueve millones 675 mil 689 de esas líneas, cifra que representa el 78.9% del total de ese grupo conformado por un total de doce millones 268 mil 608. De los que inicialmente quedaron sin servicio ya fueron reactivados dos millones 353 mil 453 aparatos.

Ese mismo organismo esperaba que en los próximos días fueran reactivadas alrededor de 2.6 millones de líneas adicionales, por lo tanto resultarán depuradas aproximadamente 2.5 millones de líneas en desuso, ya sea porque sus propietarios decidieron no cumplir con el trámite de registro o porque desde hace tiempo fueron canceladas.

De esta forma el 21% de los servicios telefónicos con terminación en “0” quedaron sin servicio, es decir que poco más de uno de cada cinco usuarios quedaron fuera de la red de telefonía celular. Mientras tanto, a nivel nacional la CRT reportó que 73.2 millones de líneas ya fueron vinculadas, las cuales equivalen al 60.5% del total esperado, calculándose que finalmente serán depuradas cerca de 25 millones de líneas.

Para Jorge Bravo, presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (AMEDI), la cifra del 21% de desconectados con terminación “0” es una muestra de que la política pública de vinculación no funciona como lo habían previsto las autoridades, al continuar la resistencia de los usuarios que no quieren dar sus datos.

Consideró que esta situación es una clara muestra que la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones no ha hecho un trabajo de comunicación social adecuado debido a que los usuarios se resisten porque no han dejado claro que las empresas telefónicas son las que van a tener esos datos y temen que esos datos serán conservados y manejados por el gobierno.

Bravo destacó que la CRT debe fijar las medidas necesarias para que las desconexiones temporales no sean cada quincena, además de convencer a usuarios al menos con la terminación “1”, “2” y “3” –cuyo plazo vence el 31 de agosto, 15 y 30 de septiembre, respectivamente–, cumplan con la vinculación y evitar tanto la saturación en las plataformas digitales de las telefónicas como las enormes filas en los centros de atención a clientes.

El especialista insistió en que estas situaciones no son responsabilidad de los usuarios y sí culpa de una política apresurada, que ha generado un total desconocimiento de fechas de vinculación. “Aquí sí diría que es una completa culpa de la CRT”, reiteró.

Aunque la CRT informó que al 19 de agosto existían 73.2 millones de líneas vinculadas en México, equivalentes al 60.5% del universo que se espera incorporar al registro, la cifra representa un incremento de cerca de 3.53 millones de líneas respecto de los 69 millones 666 mil 315 números que el regulador contabilizaba el 5 de agosto, pero vale aclarar que en esta cifra se considera que la base sobre la cual se calculó el porcentaje de avance, ya incluye la depuración estimada de aproximadamente 25 millones de líneas señalas como fuera de uso.

Sin embargo, existe el rechazo de personas para proporcionar sus datos personales a las compañías telefónicas, pero no tanto porque éstas las resguarden, sino porque cuando alguna autoridad considere algún supuesto delito por parte del propietario de una línea de celular, entonces se procederá a rastrearla e investigarla, donde además de ignorarse la presunción de inocencia se aplique alguna medida restrictiva ya sea de su libertad o sus bienes.

Lo único seguro es que en los siguientes meses veremos cuántos propietarios de celulares se resisten no solo a que sus líneas sean suspendidas, porque además de impedírseles efectuar llamadas telefónicas tampoco podrán acceder a las distintas aplicaciones tanto de servicios como de mensajería.

Sin duda, será una lucha de fuerzas donde desafortunadamente no puede anticiparse quien resultará ganador, pero si pronosticar que tanto telefónicas como usuarios y gobierno, todas podrían declararse como seguros ganadores pero sin un existir una total certeza de ello.