Gato de Barrio /
De acuerdo con la versión del general Isidoro Pastor, director del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), esa terminal aérea ya superó su punto de equilibrio, al cubrir sus erogaciones y existir saldo a favor con sus ingresos propios. Es más, precisó que desde el primer trimestre de 2024, la terminal aérea registró por primera vez un resultado positivo.
Incluso, a pesar de recibir subsidios fiscales entre 2024 y 2026, aseguró que esa terminal aérea opera con números negros. Manifestó que ya no se pierde dinero y, por lo tanto, no sería necesario recibir recursos fiscales y subrayó: “Ahí están los resultados”.
Durante una mesa privada de diálogo sobre el futuro de la logística automotriz con un grupo de empresarios, organizada por la trasnacional de carga y mensajería UPS y la American Chamber of Commerce en México (AmCham) –a la cual tuvo acceso la revista Expansión, la cual reveló los detalles de la reunión–, Pastor explicó la evolución de las operaciones y perspectivas de las instalaciones aeroportuarias a su cargo.
El militar destacó que, a más de cuatro años de su apertura, esta obra insignia del anterior gobierno federal mejoró su desempeño tanto en pasajeros como en carga al llegar a un escenario de finanzas sanas, tras alcanzar 78 millones de pesos de utilidades, registrar ingresos por servicios de 490 millones de pesos y gastos operativos por 412 millones de pesos.
Pese a recibir recursos fiscales para cubrir conceptos específicos, como nómina y aseguramiento de su patrimonio, Pastor admitió que el subsidio no afecta que el AIFA cierre con saldo favorable. Insistió que desde ese primer trimestre de 2024 existen finanzas sanas.
Debe recordarse que desde 2025 el aeropuerto aparece en el Presupuesto de Egresos de la Federación y ese año se le canalizaron más de 924 millones y medio millones de pesos, aunque para 2026 el monto se redujo 19.5% para recibir 744 millones 690 mil pesos.
Datos de la Agencia Federal de Aviación Civil señalan que a cuatro años de iniciar operaciones, el AIFA es la séptima terminal con mayor volumen de pasajeros transportados; opera 40 rutas nacionales atendidas por Aeroméxico, Viva, Volaris y Mexicana de Aviación, además de siete internacionales operadas tanto por aerolíneas mexicanas como extranjeras.
Sin embargo, por decisión del Departamento de Transporte de Estados Unidos se cerraron once de esas rutas y su reactivación aún no tiene fecha definida. A pesar de ello, Pastor considera que este año el aeropuerto podría movilizar entre 7.7 y 8 millones de pasajeros, lo cual representaría el mayor volumen desde que inició operaciones.
Una ayuda para estos “números negros” sucedió en 2023, cuando por decreto del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, se prohibieron operaciones de carga en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) para trasladarlas al AIFA. Esta medida molestó a las autoridades aéreas norteamericanas al considerar que México violaba acuerdos bilaterales sobre este tipo de operaciones, lo cual derivó en la mencionada cancelación de rutas de pasajeros hacia Estados Unidos.
En lo que va del año la terminal aeroportuaria ya movilizó 202 mil 469 toneladas de carga, para superar al AICM, Guadalajara y Monterrey, entre otros aeropuertos. Según Pastor. el crecimiento de esta actividad se refleja en la recaudación aduanera obtenida por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) al recaudar desde 2023 más de 280 mil millones de pesos.
De acuerdo con el general Pastor, si se considera que el AIFA costó entre 75 mil y 79 mil millones de pesos, entonces ya “están los resultados del retorno de la inversión”. Pero esas son cifras demasiado optimistas. Al presupuesto inicial se deben sumar entre 84 mil y 111 mil millones de pesos, las cifras reportadas en avances financieros y constructivos, donde también se incluyen la cancelación de obras previas y adecuaciones, así como los subsidios recibidos.
Además, varios análisis independientes estiman costos que ascienden hasta los 425 mil millones de pesos, al agregarse otros gastos colaterales tanto de infraestructura vial como de conectividad regional, entonces lo captado por el SAT aún no representa que los recursos canalizados por el AIFA hayan sido recuperados.
Aunque Pastor diga que ese aeropuerto opera con núm eros negros, de ser real entonces ya no deberían canalizarle subsidios federales –como aún sucede–, para operar con sus ingresos propios. Entonces para que en verdad sea autosuficiente deberán pasar años.
Incluso reconoció que ocasionalmente han tenido más de 28 mil pasajeros diarios, pero se requiere elevar esa cifra a entre 53 mil y 54 mil personas para alcanzar las metas fijadas en su Plan de Negocios, que anticipa llegar a 19.5 millones de usuarios diarios para el año 2032. Son cifras que por el momento se ven difíciles de alcanzar.





































