Gato de Barrio /

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Un problema que se padece a nivel nacional pero principalmente en las grandes zonas urbanas es la permanencia del cableado en desuso y/o obsoleto en calles y postes, sin importar si son de telefonía, como son las líneas de cobre, o las de televisión por cable, con los llamados cables coaxiales, ambas utilizadas desde antes de la entrada de la fibra óptica.

Esos cableados, ya inútiles, se quedan en los postes generando verdaderas telarañas que han provocado accidentes, en algunos casos mortales, tanto de peatones como de ciclistas y motociclistas quienes lamentablemente se enredan en cables rotos o que cuelgan libremente. Incluso, especialistas y técnicos advierten que la acumulación y el sobrepeso de ese cableado en las calles pueden causar cortocircuitos e incendios en calles de las ciudades del país.

Si bien en el caso de la fibra óptica, la cual permite una mayor velocidad y calidad en la transmisión tanto de señales de televisión como de información, resulta ser más frágil que el cable de cobre, utilizado anteriormente, por lo cual ya sea por el paso de un camión de carga de gran altura, vientos fuertes o por falla técnica, cuando se repone la línea se agrega una nueva línea pero sin retirar la averiada, por lo cual se agrega un nuevo “hilo” a esa telaraña.

En algunas ciudades, como Guadalajara, en 2022 se reglamentó el retiro de ese tipo de cableado. En los dos primeros años de entrar en vigor esa medida se retiraron 208 toneladas de cables. Incluso, en enero pasado el ayuntamiento tapatío y junto con las empresas de telecomunicaciones retiraron 260 toneladas de cableado obsoleto, es decir dos mil 280 kilómetros en 645 vialidades y 136 colonias, casi una cuarta parte del territorio municipal.

En la Ciudad de México y mediante un Convenio de Colaboración entre el gobierno capitalino y la industria de telecomunicaciones, tan solo entre el 1 de septiembre y el 15 de diciembre de 2023, se retiraron 626 mil 286 metros de cable de telefonía, internet y televisión en desuso, equivalente a siete toneladas de material. Aunque esta medida solo se aplica a petición de ciudadanos que solicitaron la medida a través del sitio ciudadsincables.cdmx.gob.mx.

En ese sitio se ofrece información detallada –aunque no actualizada–, sobre las intervenciones y kilos de cable retirados. Incluso se reporta que “hasta el momento” se han retirado un millón 982 mil 702 metros de cableado, equivalentes a 52 toneladas.

En el caso del área de Toluca para reportar y solicitar el retiro de cableado aéreo en desuso frente a tu domicilio, se puede acudir al portal del programa oficial Ciudad sin Cables o comunicarse a Locatel ya sea al *0311 o al 55 5658 1111.

Por lo anterior resulta de interés la propuesta de Mariela Gutiérrez Escalante, senadora de Morena, para exhortar a la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) y a la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), a acelerar la emisión de las normas oficiales mexicanas y lineamientos técnicos para el reordenamiento, retiro o utilizar conductos subterráneos para el cableado de la infraestructura de telecomunicaciones.

En el documento de la propuesta legislativa, publicado en la Gaceta Parlamentaria, también se pide a las autoridades competentes de los estados que aceleren e intensifiquen las acciones y programas para el retiro inmediato del cableado aéreo en desuso en la vía pública, en coordinación con las empresas concesionarias de telefonía e internet.

La legisladora consideró que este exhorto no sólo es oportuno, sino jurídicamente necesario para solicitar a la autoridad regulatoria que vigile el cumplimiento de la normatividad y garantice que el desarrollo tecnológico no ocurra a expensas de la seguridad ciudadana y el equilibrio ambiental.

Ahora, lo aconsejable no es que quede en un simple exhorto, sino legislar lo conducente o, por lo menos, reglamentar el retiro de cableado sin servicio a fin de evitar todas esas telarañas que se observan en postes de calles y avenidas, antes de que suceda algún siniestro que deje saldos negativos y lamentables, además de provocar una pésima imagen urbana.