Gato de Barrio /

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El Banco del Bienestar, otra de las “geniales” ideas de Andrés Manuel López Obrador, el cual no funciona totalmente como una institución financiera en forma ya que sus servicios resultan ser muy limitados, acumula en el presente año diez sanciones por parte de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), las cuales totalizan cinco millones 553 mil 120 pesos, de acuerdo con el registro de sanciones publicado por el organismo regulador.

Es más: entre enero de 2025 y el 15 de junio de 2026 acumuló 25 multas ya que aún enfrenta problemas operativos y de cumplimiento regulatorio, de acuerdo con la CNBV, montos van desde 26 mil pesos hasta uno superior a 1.4 millones de pesos, lo que cual refleja que no es un solo incidente aislado, sino de observaciones recurrentes en distintas áreas de operación.

Sobre las multas impuestas entre enero y abril de este año fueron por incumplimientos relacionados con disposiciones prudenciales, registros contables, administración integral de riesgos y medidas básicas de seguridad. El mayor número de sanciones se concentró en abril, cuando la autoridad aplicó cinco multas a la institución financiera.

Sucede que los servicios del Banco del Bienestar son muy limitados: no ofrece inversiones, préstamos financieros o hipotecarios ni tarjeta de crédito. Actualmente solo ofrece el servicio de tarjeta de débito para cubrir los diferentes apoyos del gobierno federal, a través de pensiones y becas. Pero mientras los estudiantes la utilizan para realizar pagos electrónicos, los adultos mayores prefieren retirar todo el efectivo para sus gastos.

Mas esto provoca riesgos elevados por una logística costosa al llevar efectivo y mantener sucursales en zonas remotas, donde la banca comercial no llega por falta de rentabilidad. Es decir, la seguridad y transporte de valores en estas áreas elevan los gastos. comparado con una institución tradicional, que gana dinero con ahorros y créditos y es que el banco opera hoy más como una pagaduría, al evitar colocar créditos de forma masiva y no generar los ingresos por intereses necesarios para cubrir sus propios costos de operación.

Además, el Banco del Bienestar reportó utilidades de siete millones de pesos el año pasado, 84% menos que en 2024 y continúa la baja de sus ganancias al crecer su operación como dispersor de programas sociales. Por ello sus estados financieros muestran un elevado gasto en administración y promoción al destinar dos mil 43 millones de pesos a tecnología.

Y apenas el Banco comenzó a habilitar transferencias por hasta mil 500 pesos desde el teléfono celular, mediante el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), únicamente ingresando la cuenta CLABE y el nombre del beneficiario. Pero servicios como Dinero Móvil (DiMo) y Cobro Digital (CoDi) no están habilitados pese a que sus íconos ya aparecen en la aplicación y, al intentar usarlos, solamente se anticipa que estarán disponibles próximamente.

De acuerdo con especialistas, más que buscar utilidades para accionistas como una institución privada, el Banco del Bienestar debe ser financieramente sano y sostenible, y pese a su visión social también debería cumplir con la misma regulación que cualquier otro banco en el país, ya que las reglas de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) no son caprichos burocráticos, sino protecciones para el cliente.

Concluyen que si este banco gasta más de lo que genera, esa diferencia la terminamos pagando todos con nuestros impuestos, es decir no debe ser un barril sin fondo, ya que una institución que no se gestiona bajo estándares bancarios rigurosos, corre el riesgo de volverse una carga para el país en lugar de un beneficio.