Adrián Chavarría Espinosa /
Recientemente Carlos Slim, uno de los hombres más ricos e influyentes de México, encabezó su conferencia de prensa anual, para expresar su punto de vista acerca de diferentes temas políticos y económicos, donde quizá para muchos le asiste la razón y para otros simplemente defiende sus múltiples negocios y beneficios particulares.
Y es que estemos de acuerdo o no con sus opiniones, resulta interesante conocer su perspectiva en relación a la realidad que enfrentamos diariamente todos los mexicanos, en especial quienes carecen de los recursos económicos para subsistir dignamente todos los días.
Como un respaldo al gobierno federal, Slim anunció que invertirá alrededor de cinco mil millones de dólares este año a través de las empresas de su conglomerado en sectores estratégicos como la infraestructura, la explotación de petróleo y las telecomunicaciones. Aunque sin precisar detalles dijo que una de sus apuestas principales es el sector energético, donde actualmente participa en el desarrollo del Campo Ixachi, yacimiento donde se perforan cerca de 32 pozos activos y se extraen aproximadamente dos mil barriles diarios de crudo.
También destacó la estrecha coordinación entre sector privado y gobierno para acelerar las inversiones en infraestructura y la necesidad de eliminar las trabas regulatorias que frenan el desarrollo económico de México. Reconoció que a través del Consejo Nacional de Inversiones existe un canal directo con los secretarios de Estado para revisar trámites pero se debe implementar una ventanilla única que simplifique los procesos burocráticos.
Además, destacó que la actual administración muestra un interés activo en promover y no obstaculizar los flujos de capital, extendiendo el diálogo hacia estados y municipios para detonar proyectos regionales, lo cual consideró como estratégico para maximizar los beneficios del intercambio comercial bajo el T-MEC y el avance tecnológico actual.
Por otra parte, descalificó la reciente rebaja de la nota crediticia de México por parte de la calificadora Moody’s, a la cual calificó como “irracional”, al argumentar que una proyección de deuda equivalente al 60% del Producto Interno Bruto (PIB) para 2026 no representa un nivel alarmante.
Es más. criticó severamente las advertencias financieras que consideran que este ajuste detendrá la inversión o restringirá el acceso al financiamiento externo, y dijo que las decisiones de degradación soberana dependen del criterio limitado de unos cuantos analistas, quienes omiten evaluar el destino real de la inversión pública y privada.
Un punto que Slim analizó con más detenimiento fue la necesidad de revisar el registro obligatorio de telefonía móvil, donde existe la advertencia de suspender el servicio a usuarios que no asocien su número a su Clave Única de Registro de Población (CURP) antes del 30 de junio, ya que el tiempo fijado para su implementación fue insuficiente y el proceso avanza con lentitud.
Precisó que Telcel va bien en el pospago, pero en el prepago van lentos y deberían darle una “reestudiadita” para que resulte más eficaz a conveniencia del cliente, la autoridad y las empresas. Dijo que la principal dificultad técnica está en las recargas telefónicas, segmento que representa cerca del 80% de las líneas activas en el país y es que según la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) hasta el 19 de mayo de 2026 se habían registrado 49 millones 541 mil 262 líneas en el sistema, lo que implica que todavía tienen pendiente la incorporación de aproximadamente 95.2 millones de usuarios móviles.
El empresario reconoció que AT&T lidera el avance con 29% de sus usuarios, seguida de la operadora móvil virtual Bait, con un 28%. En contraste, Telcel apenas tiene el 19% de su base total, mientras que Telefónica Movistar informó de un 16% de cumplimiento, lo que sitúa a ambas entre las de menor avance antes de vencer el plazo legal establecido.
Lo que expresó, entre lamento y crítica, es que después de 25 años, aún no le han autorizado a Telmex el poder ofrecer el servicio televisión de paga. Dijo que no se le haya autorizado ningún gobierno, incluyendo el de Andrés Manuel López Obrador, quien inicialmente expresó que sí lo aprobaría. Si no mal recuerdo, México es el único país donde no existe este servicio que sí es ofrecido en otras naciones donde operan las empresas de Slim.
En fin, insisto, se podrá o no estar de acuerdo con estas opiniones, pero lo que no debe olvidarse es que son emitidas por uno de los empresarios más poderosos en México, a quien de ninguna forma le ha interesado en participar en el mundo de la política, ya que desde sus actuales dominios alcanza una mayor influencia.
No por nada no solo ha sobrevivido, sino que ha crecido bajo las distintas administraciones federales, sean del PRI, PAN o actualmente de Morena, por lo cual mucho de lo que dice o hace tiene una buena razón, de otra forma no hubiera permanecido vigente tanto tiempo en el panorama nacional.







































