Gato de Barrio /

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Durante una visita a la exposición “La mitad del mundo. La mujer en el México indígena”, en el Museo Arqueológico de Madrid, Felipe VI, rey de España, reconoció que los conquistadores españoles cometieron abusos y provocaron controversias éticas y morales por su forma de ejercer el poder sobre las poblaciones indígenas de América y señaló la necesidad de tomar lecciones de esta historia compartida.

Este es un primer reconocimiento a lo sucedido hace más de cinco siglos, cuando los soldados provenientes de los reinos de Castilla y Aragón, conquistaron no a solo a los aztecas, también a otras culturas de lo que después se conocería como América. Es decir, ocurrió cuando formalmente no existían ni España ni México, hecho que nunca admitió el expresidente Andrés Manuel López Obrador quien, alentado por su esposa, la historiadora Beatriz Gutiérrez Müller, insistentemente exigió disculpas por los excesos cometidos durante la conquista.

Esta situación llegó a tensar las relaciones diplomáticas entre ambas naciones, pero sin llegar a la ruptura oficial, demanda que ha mantenido vigente la presidenta Claudia Sheinbaum, quien reconoció la postura del monarca de España y se pronunció por avanzar en el diálogo. “Es un acercamiento que reconocemos”, admitió y expresó que ¡bueno no fue todo lo que hubiéramos querido, pero la verdad es que sí es un gesto de acercamiento del Rey”.

Por supuesto que en España hubo reacciones a esta declaración. El derechista partido Vox dijo que la Corona española realizó en América “la mayor obra evangelizadora y civilizadora de la historia universal”, mientras el Partido Popular dijo sentirse “orgulloso del legado español” y puntualizó que la llegada de España a América conllevó una comunidad lingüística y cultural “excepcional”, y hacer un examen de lo ocurrido en el siglo XV es un “disparate”.

Por su parte el Gobierno español a través de su ministra portavoz, Elma Saiz, aseguró que suscribe “al 100%” las palabras del rey Felipe VI al admitir que hubo “mucho abuso” durante la conquista de América, al asegurar que “hay cosas que, a día de hoy, no pueden hacernos sentir orgullosos”.

Con estas declaraciones el monarca hispano da un paso adelante para un acercamiento con el gobierno de México, lo cual debe reconocerse sin necesidad de expresar unas inútiles disculpas de lo sucedido cuando no existían ninguna de las dos actuales naciones. El insistir en esas disculpas es como querer que se perdonen agravios sucedidos por nuestros ancestros de hace varios siglos, cuando ninguno de nosotros ni siquiera estábamos en posible proyecto.

Ahora corresponde a Sheinbaum reconocer el acercamiento del rey Felipe VI, sin necesidad de insistir en una obsoletas e inútiles disculpas que resultan ajenas a las actuales autoridades mexicanas y españolas, a fin de lograr la total reconciliación diplomática.

Finalmente, se debe reconocer que Quirino Ordaz, actual embajador de México y exgobernador de Sinaloa, quien abandonó el PRI para sumarse a Morena, ha demostrado oficio político, lo que otros representantes en diferentes embajadas y consulados emanados del actual partido oficial, no han podido ofrecer resultados positivos en su labor, aunque se han destacado por sus escándalos, actividades poco austeras y falta de oficio diplomáticos.