Adrián Chavarría Espinosa /

ache57@yahoo.com.mx / 

Trabajos de investigación periodística internacional dan cuenta de la penetración de cárteles del crimen organizado, particularmente de los dedicados al narcotráfico, en varias zonas del mundo donde destacan además de los mexicanos, como lo son Cártel Jalisco Nueva Generación y Cártel de Sinaloa, diversos grupos brasileños.

Por una parte, una investigación del periódico británico The Guardian, reveló que en al menos en doce y posiblemente hasta en 16 naciones del continente europeo, ya operan diferentes cárteles latinoamericanos junto con diversas organizaciones criminales locales, donde destaca el tráfico de cocaína.

Según el trabajo periodístico, desarrollado durante cuatro meses a través de bases de datos, información de organismos de seguridad, agencias de inteligencia y entrevistas con jueces, fiscales y expertos internacionales, entre 2014 y 2024 las incautaciones de cocaína en Europa se elevaron en 471%, además se registró un incremento en el hallazgo y desmantelamiento de laboratorios dedicados al procesamiento de derivados de esa droga.

Se precisó que España, Países Bajos, Portugal, Bélgica y Francia son los principales puntos de operación de esos grupos criminales, además de detectarse y consolidar su presencia en Alemania, Rumania, Croacia y Eslovaquia.

El trabajo de The Guardian subraya que el crecimiento concuerda con una mayor presencia de organizaciones criminales procedentes de México, Colombia, Brasil, Ecuador, Venezuela y Estados Unidos, donde entre otras se enlistan el Cártel de Sinaloa, Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Clan del Golfo, Ejército de Liberación Nacional (ELN), grupos disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Primeiro Comando da Capital (PCC), Comando Vermelho de Brasil, Tren de Aragua de Venezuela y las pandillas Barrio 18 y MS-13 de El Salvador.

Entre la información recopilada destaca un informe de la Fiscalía de São Paulo, basado en información de inteligencia brasileña, donde se señala que el Primeiro Comando da Capital, considerado como el mayor grupo criminal de ese país, ha extendido sus actividades a 16 naciones europeas, entre ellas Reino Unido, Irlanda, Islandia, Serbia, Suecia, Suiza y Turquía.

La investigación recuerda que la presencia de organizaciones latinoamericanas en Europa no es nueva, pero se destaca que su actual operación rebasa por mucho los escenarios de décadas anteriores. Incluso, se precisa que en la década de los años ochenta, agrupaciones vinculadas a los antiguos cárteles colombianos de Medellín y Cali ya utilizaban puntos de apoyo en territorio español para facilitar operaciones de narcotráfico. Es más, un informe de Europol elaborado en el 2013 ya se anticipaba su crecimiento en ese continente.

Por otra parte, África se ha transformado en los últimos años de ser una simple escala en el tráfico de enervantes desde América Latina hacia Europa, para ahora ser un punto donde redes criminales, en particular las mexicanas, llevan a ese continente desde conocimientos y operadores hasta, en algunos casos, la producción de drogas sintéticas.

De acuerdo con una investigación Deutsche Welle (DW) –medio de comunicación público internacional alemán–, al ser entrevistada Lucía Bird, directora del Observatorio de Economías Ilícitas de África Occidental de la Global Initiative Against Transnational Organized Crime (GI-TOC), manifestó que el creciente papel de operadores mexicanos no es el único factor detrás de la evolución de los mercados de drogas en África.

Explicó que «las redes mexicanas son uno de varios actores criminales extranjeros que operan actualmente en los mercados de drogas de África occidental. Las redes brasileñas y colombianas también son actores clave en el suministro de cocaína». Respecto al mercado de la metanfetamina dijo que Nigeria es un centro de fabricación desde comienzos de la década de 2010, ya que desde hace años mexicanos participan para transferir técnicas de producción.

Bird detalló que la metanfetamina ya se fabricaba en África desde los años 90, pero los primeros laboratorios clandestinos eran pequeños y cubrían principalmente la demanda local. Agregó que «en los últimos diez años, la síntesis de metanfetamina en África se ha vuelto más industrializada y eficiente, con mayores volúmenes de producción y una calidad mucho más alta», por lo que ahora se detecta producción en diferentes partes del África subsahariana, destinada tanto a mercados africanos como a Asia meridional, Australia y Nueva Zelanda.

La directiva de la GI-TOC aclaró que la aparición de mexicanos en un laboratorio africano no significa necesariamente que el Cártel de Sinaloa o el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ya se hayan instalado allí.

En entrevista para DW, Victoria Dittmar, investigadora de InSight Crime en México, estableció dos modelos. En uno, especialistas independientes, conocidos como «cocineros», venden sus conocimientos para fabricar metanfetamina u otras drogas, incluso colaboran para varias organizaciones sin importar que sean rivales: «Funciona mucho bajo la lógica de quién paga mejor y quién ofrezca las mejores condiciones es para quien van a trabajar».

Investigaciones de InSight Crime apuntan a personas más cercanas a organizaciones mexicanas, especialmente la facción de los Mayos del Cártel de Sinaloa, quienes establecerían directamente operaciones de producción en Europa y África mediante alianzas con grupos locales ya que, afirma Dittmar, «no pueden llegar solos y simplemente establecerse».

Por ello recomienda cautela ante varias menciones oficiales. «Si solo es una persona que proviene de Sinaloa, no necesariamente es parte del Cártel de Sinaloa. Puede ser alguien independiente» ya que, señaló, las autoridades ofrecen a veces poca información pública sobre cómo establecen esa vinculación.

En fin, la mala fama y la participación de los cárteles originarios de nuestro país –junto con otros latinoamericanos– se extienden por todo el mundo, pero si continúa el gobierno nacional con su combate al crimen organizado, es posible se reduzca su presencia y los mexicanos dejemos de ser señalados como promotores del narcotráfico.