Gato de Barrio /

gatodebarrio57@gmail.com 7 

Aunque inicialmente la presidenta Claudia Sheinbaum defendió a la llamada “Nueva Escuela Mexicana” (NEM) ante los resultados del examen PISA, con la participación de siete mil 843 alumnos mexicanos de quince años inscritos en 297 escuelas, donde el 70% no superó el nivel mínimo de conocimiento en matemáticas y el 50% no rebasó el nivel básico en lectura –aunque en ciencias hubo una “ligera mejoría”–, en general fueron los peores resultados en 22 años.

Debe tenerse presente que esta caída en la prueba internacional fue prácticamente generalizada en los 91 países estudiados, pero en México existen tendencias preocupantes, como el hecho de que la puntuación en matemáticas fue la más baja desde 2006. Incluso, solo el 30% de los estudiantes llegó al nivel básico de conocimiento en esta área, cuando la media de la OCDE se sitúa en el 65%.

Si bien siendo presidente Andrés Manuel López Obrador implementó la NEM e intentó desacreditar la prueba PISA, ahora Sheinbaum Pardo no solo reconoció estos pésimos resultados, también ya decidió reforzar las materias de matemáticas y lectoescritura con libros de apoyo.

En su conferencia mañanera del viernes anunció que un libro de matemáticas será desarrollado por docentes y especialistas del posgrado de Matemática Educativa del Instituto Politécnico Nacional (IPN), el cual servirá de ayuda tanto a profesores como a estudiantes.

En el caso del libro de lectoescritura, se integrará por cuentos, poemas y textos básicos sin llegar a ser un libro “teórico”, ya que además incluirá textos literarios adaptados a las diversas regiones del país: “Es sencillamente cuáles son los textos básicos, poemas, cuentos cortos que deberían conocer las niñas y los niños, y particularmente es distinto también para cada uno de los lugares”, puntualizó.

Sin embargo, de acuerdo la perspectiva de la mandataria ella consideró que “los jóvenes, las niñas y los niños dejaron de leer y de comprender lo que leen por el uso excesivo de las plataformas digitales”. Por ello, en los últimos meses ha insistido en cómo limitar el uso de los teléfonos celulares en las escuelas, además de regular el acceso a las redes sociales.

Argumentó que existen datos donde se establece que los menores pasan hasta siete horas diarias frente a la pantalla, lo cual es una exposición excesiva que, además, es asociada con problemas de ansiedad, depresión y pérdida de sueño. Ante este escenario, la Secretaría de Educación Pública organizará foros de consulta en primarias, secundarias y preparatorias para analizar esta situación a fin de establecer una regulación de los diferentes dispositivos a los que tienen acceso los alumnos.

Aunque no lo admitió directamente, se puede considerar que esta medida responde a los malos resultados en la prueba PISA, por lo cual resulta positiva y altamente reconocible esta decisión, ya que beneficiará los estudiantes y aunque faltaría precisar en cuál nivel se otorgarían estos textos, lo recomendable en estos momentos sería que fueran tanto en primaria como secundaria, a fin de tener un mayor alcance.

Aunque la prueba PISA se aplica cada tres años, no se debería esperar a su siguiente edición, sino que las mismas autoridades educativa apliquen las correspondientes evaluaciones a fin de perfeccionar estos libros y mejorar la preparación de los escolares. Es decir, se debe trabajar para que los alumnos mexicanos resulten cada vez más capacitados, lo que redundará en su beneficio personal y en una mayor preparación para su futuro laboral y profesional.